60 AÑOS CINE CLUB UNIVERSITARIO TALLERES DE INVIERNO, 5 MIRADAS HACIA EL CINE.

29 06 2014

El Cine Club Universitario tiene como objetivo la exhibición y discusión de obras audiovisuales que desde una mirada crítica permitan abrir un espacio de debate, comunicación y educación en torno al séptimo arte. Lo que apuntamos es a ver, estudiar y discutir sobre cine como expresión artística, social y cultural.

Es por ello que en el marco de la conmemoración de sus 60 años, realizaremos durante el mes de agosto una serie de talleres que tendrán al cine como motor e impulsor de discusiones en torno a temáticas contingentes e históricas, las cuales serán analizadas desde diferentes perspectivas y áreas de estudios.

Con la intención de extender y profundizar las conversaciones que se generan luego de las proyecciones de cada miércoles, y poder establecer el cine no sólo como un medio de entretención, sino también como herramienta de educación, es que se realizará la presente actividad, que contará con 5 talleres a realizarse entre 05 y el 27 de agosto, los días los martes y miércoles, de 18 a 20 hrs, y de forma totalmente GRATUITA.

Talleres

 

  • 05 de agosto — Herramientas del Lenguaje Audiovisual: Introducción a los elementos, tanto visuales, sonoros, como narrativos, de los que se vale una obra cinematográfica para constituirse como tal y generar una “relación” con el público.

 

  • 12 de agosto — Hombre y naturaleza en el cine de Tarkovski: A partir de la mirada crítica del realizador ruso a la modernidad y la relación de poder que el hombre ejerce sobre la naturaleza, se plantea una lectura de su filmografía desde la filosofía clásica, principalmente Heráclito, Sócrates y Nietzsche.

 

  • 06 y 13 de agosto — Cine y Mujer: A través del presente taller se analizará la forma en que se aborda la representación de la mujer en el cine occidental. Tomando ciertas obras, estudiaremos con una mirada crítica las relaciones y roles de género, deconstruyendo así las maneras en que se ha plasmado este imaginario.

 

  • 19 y 26 de agosto — Construcción sociocultural de la vejez y su representación en el Cine: Las obras cinematográficas, en tanto artefactos culturales, han producido representaciones de vejez y envejecimiento que responden a la cultura, sociedad y momentos históricos en que se han originado. No podemos, por tanto, hablar de “la” vejez, sino de “vejeces”, construcciones dependientes de dichos factores, y que en el marco del taller serán analizadas de manera crítica a partir de la revisión de diversos films.

 

  • 20 y 27 de agosto — Visiones de Latinoamérica desde Sistemas de Producción Hegemónicos: Análisis y reflexión en torno a cómo son representados aspectos históricos y culturales de Latinoamérica desde los ojos de autores europeos y/o norteamericanos. A través de ejemplos concretos se discutirá las versiones que se construyen sobre nosotros desde contextos hegemónicos de producción cinematográfica.

 

Las inscripciones y consultas deben realizarse al mail tallerescineclub@gmail.com. Del mismo modo, estaremos inscribiendo también los días en que se realicen los talleres.

Para realizar la inscripción se requiere: Nombre, Edad, Ocupación, Mail de contacto.

 



Visiones de Francia

10 06 2014

Noche y Niebla: Lo irrepresentable.

El holocausto se ha transformado a través del tiempo en un recurso inagotable para el arte, especialmente en el ámbito cinematográfico. Además de las dimensiones históricas y morales que se puedan desprender de este hito, alberga en él infinitas posibilidades de abordarlo tanto temática como estéticamente. Nuit et Brouillard (Noche y Niebla) es una película documental realizada en 1955 a partir de fotografías y material cinematográfico confiscados a los nazis, emerge quebrando conceptos e instaurándose como un relato poético y subjetivo, siendo un punto trascendental en la manera de hacer y percibir el documental. Lo interesante es que se emplaza en un momento crucial para la historia de Francia, pues las fuerzas de Argelia tomaban represalia de los años de colonización. Esta lucha por la independencia se mostró con crudeza desde sus comienzos; matanzas por ambos bandos y una durísima represión por parte del ejército francés. Por lo tanto la obra de Renais podría ser una suerte de advertencia, como una manera de evidenciar la contradicción de posturas frente a la violencia, incluso increpando al público con la pregunta: ¿son sus caras en verdad diferentes a las nuestras?

La Jetée: La memoria como delirio.

La negación de una lógica instaurada de realidad con la que juega el director comprende la reorganización de la representación y la fragmentación del tiempo,  generando una tensión mediante el repliegue reflexivo que se genera: la aspiración a establecer un sentido o nosentido a la manera en que vivimos la memoria.  A pesar de estar inscrita como ciencia ficción, percibimos que hay una fractura, una desnaturalización de la ficción en los elementos formales: no apela a la abstracción ni crea elaboradamente la atmósfera de un mundo posible, sino que éste emerge al remitirse a recobrar la experiencia pasada; a destacar la huella, la imagen-recuerdo contenida especialmente en la única secuencia en movimiento en los párpados de la mujer al despertar.
La Jetée invita al análisis exhaustivo de cada escena, de la posibilidad de habitar presente/pasado/futuro en potencia contenido en una imagen inmóvil a través de la evocación dispersa de situaciones de un niño que no pudo hacerlo, que no pudo existir pero si recorrerlos de manera inquieta, revisitándolos tal vez igual que nosotros como meros espectadores. Marker nos sitúa en su obra con las mismas limitaciones que sufre el protagonista, buscando constantemente la huella de lo que fue, recordándonos que no existe ninguna forma de eludir al tiempo.


El Sena ha encontrado París.

Ivens retrata el Sena de manera íntima, con la misma delicadeza con que nos mostrará A Valparaíso años después. Cada movimiento, cada detalle y elemento que construye el imaginario de quienes pasean a las orillas del río resulta llamativo. La apropiación del espacio y el fluir de su cotidiano se ven reflejados en la búsqueda de un goce visual, en la configuración de una narrativa cargada de poesía más allá de la mera apreciación de un paisaje urbano.

Lo interesante de esta obra, al igual que en las anteriores, es la operación deconstructiva de la concepción visual y del uso del lenguaje, que resulta llamativa no sólo en la actualidad, sino en el contexto en que se escribe, desencadenando en su momento la formación de nuevas propuestas e invenciones para la imagen, formas de articular los recursos que serán fundamentales para el desarrollo de un nuevo cine europeo y nacional.

 

Pascale Céspedes

Equipo Cine Club 2014



60 Años del Cine Club Universidad de Chile

3 06 2014

Las luces se apagan y comienza la película, por minutos estamos en completa posesión de aquellas imágenes proyectadas, nos arrastran, nos violentan, nos encantan. Pasada la proyección las luces se encienden, nos encontramos enterrados nuevamente en nuestras butacas. Pese a que el visionado de cine es un acto pasivo las imágenes nos invitan a actuar, a cuestionarnos, a preguntarnos ¿Pero nosotros respondemos? Motivados por esta paradoja, dos jóvenes entusiastas cinéfilos Pedro Cháskel y Sergio Bravo deciden crear un espacio reaccionario dedicado a la construcción de una conciencia audiovisual, un espacio para el debate y para la crítica pero sobre todo un espacio de amor al cine.

Hoy el proyecto de cineclub universitario cumple seis décadas, atrás quedaron esos días en los cuales conseguir un rollo de una película extranjera era todo una aventura, para emerger como un espacio alternativo de aprendizaje colectivo, enfocado en la formación de nuevos cinéfilos, espectadores críticos y activos capaces de cuestionar los múltiples discursos que entran en juego en cada film proyectado.

Regidos bajo esta misma lógica, la programación de la conmemoración de los 60 años de nuestro cineclub universitario intenta plasmar estos valores. “El perro andaluz” (de Luis Buñuel)”A propósito de Niza” (de Jean Vigo); “Entre acto” (de René Clair); y “Taris” (de Jean Vigo) todas películas de autor que en su tiempo buscaban transgredir las lógicas narrativas e ideológicas de la época y abrir nuevos caminos en la búsqueda de un cine independiente y reflexivo.

A través de los años este espacio se ha establecido como un lugar de encuentro con una visión pluralista e independiente. El acceso a un cine de factura artística e histórica que permite la práctica del cineclubismo emerge como una actitud rebelde, reaccionaria frente a un cine administrado bajo una lógica comercial, que suele ser portador de un imaginario colonialista, el cual sigue gobernando nuestras salas de cine más importantes.

 

Camila Toro

Equipo Cine Club 2014



Los Dominios Perdidos de Raúl Ruiz

22 04 2014

“La realidad secreta brillaba como un fruto maduro./ Empezaron a encender las luces del pueblo./ Los niños entraron a sus casas./ Oímos el silbido del titiritero que te llamaba./ Tú desapareciste diciéndonos: “No hay casa, ni padres, ni amor; sólo hay compañeros de juego”./ Y apagaste todas las luces/ para que encendiéramos/ para siempre las estrellas de la adolescencia/ que nacieron de tus manos en un atardecer de mil ochocientos noventa y tantos.”

Los Dominios Perdidos, Jorge Teillier.

 

El cine de Raúl Ruiz se encuentra en un constante vuelco a sí mismo: su objeto de estudio no son tan sólo las problemáticas sociales y políticas contingentes, sino más bien la propia condición de ficción de la obra cinematográfica, entendiendo este concepto como la autoconciencia de la ficción en tanto que ficción. Este vuelco se manifiesta a través de diversas estrategias, entre otras, la puesta en evidencia de los recursos (técnicos, simbólicos, semánticos) que componen el relato cinematográfico.

En el momento en que la obra de Ruiz evidencia sus recursos, es decir, que pone de manifiesto su materialidad develando los elementos que la componen, demanda que el espectador dirija su interés principalmente a los medios de representación; al lenguaje. Y es esta misma conciencia del lenguaje la que hace que su uso figurado alcance un poder de significación más allá de su uso literal; las figuras retóricas entran en juego y la manifestación tangible del lenguaje se transforma en la problemática fundamental para la producción artística.

El trabajo de Ruiz engloba una conciencia absoluta de los recursos que se utilizan y la manera en que éstos se configuran, proponiendo una polisemia en la que los diversos componentes pueden asumir múltiples significancias, y por tanto múltiples interpretaciones. Ruiz instaura una nueva construcción del mundo narrativo, desarrollando mundos que avanzan paralelamente; el tratamiento del tiempo se desplaza desde una linealidad hacia una circularidad. Existe, por lo tanto, una multiplicidad de planos que emergen simultáneamente y coexisten en paralelo: se presenta un recorte de temporalidades entre el pasado y el presente. ¿Cuántas historias hay en una historia? ¿Cuántas vidas hay en una sola? En El Dominio Perdido se presenta esta convivencia de universos paralelos, un cruce constante que parece no tener límites, realidades que se superponen, se citan y se enredan confundiéndonos, pero a la vez haciéndonos partícipe en cuanto nos toma como un cómplice de este imaginario, de esta operativa que devela el comportamiento de la obra del director, quizás como mero recurso estético, quizás como una búsqueda de comunicación con ese paraíso perdido; melancolía y nostalgia por un mundo que desaparece. Porque Ruiz entiende que la melancolía implica una derrota, pero la combate entendiendo que esta misma operación de la imaginación supera la estructura inerte del cómo se nos ha representado la realidad. Es esta desalineación la consigna de su resistencia.

 

Pascale Céspedes

Equipo Cine Club 2014



Fando y Lis: los dramas y temores creados por compartir la realidad.

15 04 2014

Alejandro Jodorowsky es como una impresora multifuncional: imprime, es fax, escanea, manda correos y una serie de cosas que ni necesitas. En sus años anteriores ya había hecho de todo y con una leve popularidad con su movimiento Pánico. Ahora,  ¿Por qué saltar al cine? Y, ¿Por qué hacerlo en México y no en la sofisticada Francia, donde ya tenía su público fiel?

¿Por qué México, esa tierra loca, eléctrica como si el suelo estuviera vivo, ayudó a Jodorowsky a lograr en su saga de películas hechas en ese país lo más próximo a un “cine chamánico”? Fando y Lis fue su primera aproximación en que introdujo los elementos que vendrían a ser una constante en su obra posterior como lo son la magia, complejo de Edipo, droga violencia estética y gráfica, sexualidad, surrealismo, etc… estos temas casi le costaron un linchamiento, liderado por el cineasta Indio García disparándole con su revólver (parece que en México se acostumbra ir al cine con revolver) y si no fuera por Roman Polanski esta tal vez hubiera sido su primera y última película.

Fando y Lis, al igual que todo el cine de Jodorowsky, además de incluir elementos ya utilizados en el movimiento teatral Pánico, tiene notorios inicios de  la psicomagia y una antesala a grandes ambiciones épicas surrealistas.

 

La trama de la película es sobre las aventuras de Fando y Lis para llegar a Tar. Fando es un hombre con una bipolaridad, que simbólicamente transporta en  una carreta a Lis en este viaje metafísico. La cinta, road movie bruja, es  una historia con muchas referencias de la mitología griega y otras claras alusiones como el mito de Orfeo y su descenso al infierno.

Todo es psicodélico, es violento, es visceral. Todo es desproporcionado como la irrealidad (o la realidad). Jodorowsky y Fernando Arrabal en este film mejicanizan  muchos elementos de la tragedia griega, llevándola a otras dimensiones mas chamánicas, mediante métodos aditivos para jugar con la realidad tanto matemáticos como lógicos (negar la realidad, sumar elementos, restaros, dividirlos, multiplicarlos muchas veces, etc.). Trata de llevar todo estos elementos surrealista a atmosferas primitivas, todo muy orientado a nuestro supuesto pasado primate, como tal vez creamos las culpas en rituales que implicaban genocidios, incesto y canibalismo desde esas demencias empezamos a crear nuestra racionalidad, con ello también culpas y patologías, que las heredamos y las seguimos legando.

Sobre estas culpas y patologías, podemos ver muchos traumas del propio Jodorowsky, que los lleva a la palestra como la distancia con su padre, su falta de fe, etc; Ironiza con ellos y los trata de resolver mediante estos juegos mentales (proto-psicomagia). Fando y Lis, y en general la obra del autor, juega mucho con lo personal, con lo autobiográfico, cómo estos seres inocentes son corrompidos por su propia herencia. Cómo, también, su destrucción, producto a su amor y odio de ellos mismos, de esa libertad que no la ven, porque no se puede catalogar. Ese juego de  dioses disminuidos, esos cómicos enanos que representan nuestra terrenalidad, nuestro apego a lo tangible y temor al mar donde navega ese barquito borracho llamado realidad.

De alguna forma, en el cine de Jodorowsky. siempre busca crear imágenes, que pueden estar presentes en nuestro subconsciente ancestral, ese juego de surrealismo de alguna forma es buscar o desarmar hasta llegar a las orillas del umbral donde empieza la racionalidad. Culpa al ritual origen de la evolución racional como si fuera responsable de los traumas del hombre, ese despertar de los muertos, esa obsesión por la inmortalidad terrenal, eso siempre se siente presente gracias a esos tambores primitivos, a esos tambores como latidos, a esos tambores monótonos y a todos esos ruidos cíclicos que están presentes en la película, que dan una sensación del despertar vengativo de lo ancestral, ese monstro que te quiere desmembrar para llevarte a una nueva dimensión.

Fando Y Lis es una película eléctrica, tormentosa, que te despierta ese lado que te apacigua la realidad, esa realidad que tanto comprime a la carne y al pecho, esa realidad que obliga al hombre a usar sus genitales como revolver que lo subyuga en una guerra sin cambios. Disfruten el viaje y despierten.

 

Vittorio Farfán



El topo: La memoria y la sangre

1 04 2014

Por Luis Horta

 

Hace veinte años atrás, ver una película como “El Topo” era  difícil. No solo por las malas ediciones que circulaban, copias en quinta generación con subtítulos en japonés y permanentes defectos de tracking. No había más, pero conseguir una copia de “El Topo” era dar con un tesoro clandestino e imposible. El poder de aquellas imágenes era cautivante y estremecedor: un padre con su hijo montados en un caballo atraviesan un río de sangre, los animales se descomponen como las personas y las moscas emiten un murmullo tan ensordecedor como el de las ciudades modernas. Hace veinte años el cine chileno no era así, pero esta película era de un chileno y provocaba.

 

Jodorowsky plantea con “El Topo” (1970) una película tan generacional como enigmática, capaz de proveer en su relato un manto de poesía críptica, dolorosa y amarga. Vista hoy, es una película menos extraña de lo que fue en su estreno en el año 1970. Una violenta alegoría de las raíces humanas en un paisaje desolador, con una fotografía quemante donde el viaje de un padre con su hijo desemboca en una espiral de violencia, acaso una metáfora premonitoria de la historia del continente, de los pueblos y los sujetos populares.

Hay en “El Topo” reminiscencias del Jodorowsky encantado por los bordes, por identificarlos y hacerlos evidentes. Tal como se vinculó con el mundo de la poesía chilena en los años 40, o de la misma manera en que fundó en 1950 un teatro para títeres en la Universidad de Chile, en esta película emerge la idea de contemplar el cine como construcción material de una realidad única, rompiendo con una idea convencional de la ilusión para estimular la necesidad de pensar las imágenes, de entender el cine como una máquina constructora de realidades exclusivas. “El Topo” no es realista ni surrealista, sino anti realista desde comienzo a fin: nada es real, ni nuestra propia biografía. No es extraño descubrir las constantes alegorías críticas a la religión y en general a las instituciones, planteándose como una exploración humanista sobre la existencia en el mundo moderno. Más allá de los clisés de época, la película es un producto fidedigno de cierta vanguardia progresista, audaz en muchos aspectos y consciente del rol de la imagen cinematográfica. Su revisión hoy, a 44 años de su estreno, nos propone muchas inquietudes: ¿Cómo leemos actualmente la imagen de la violencia? ¿Qué relación tiene nuestra sociedad con la imagen alegórica?

 

El tránsito, como experiencia perenne, parece continuar proyectándose en una sociedad aún interpelada por aquellas imágenes de shock, los movimientos de cámara recogidos del Spaghetti Western, los sujetos abandonados a su destino. “El Topo” continúa leyéndose como una fábula contemporánea: Una generación que se quedó sin un padre-dictador, y que en su orfandad anhela aún tenerlo, buscándolo para fundamentar su destino. Una generación desnuda, que transita sin rumbo ni objetivos, aunque sin cuestionárselo tampoco. Una generación que es ante todo una imagen, por tanto no se comprende a si mismo por que no puede materializarse,  y solo contempla un espectáculo de violencia cotidiano y estetizado, expresando solo desde una pequeña mueca de indiferencia ante la realidad.

 

 



Talca, poesía y surrealismo en 2do Festival de Cine Regional Chileno

10 11 2012

La siguiente función de Cine Club de la Universidad de Chile es el día miércoles 14 de noviembre,  a las 19 horas donde se proyectarán dos documentales de la autoría de Eduardo Bravo Pezoa,  periodista UNAB, actual editor de contenidos de la Universidad de Talca; académico de la escuela de Comunicaciones UST; ex jefe de prensa de Diario El Centro.

Las películas que se mostrarán son dos documentales,  el primero, un homenaje al poeta nacional Pablo de Rokha, se llama “Rokha, el forjador de mitos” (2003, 27 min) y el segundo, un  recorrido histórico a los poetas y escritores de Talca de fines de los años 30′ donde en 1938 especificamente se crea el primer movimiento surrealista chileno llamado la mandrágora. Este documental se llama “La Mandrágora, el surrealismo chileno nace en Talca” (2009)

Rokha, el forjador de mitos (2003, 27 min)
Sinopsis: Pablo de Rokha nació en Licantén en 1898 y no ha muerto. Este documental ofrece opiniones de poetas y contertulios que articulan un viaje testimonial y geográfico con imágenes vivas y celebraciones en torno al amigo piedra.

La Mandrágora, el surrealismo chileno nace en Talca (2009)
Sinopsis: Un recorrido histórico desde el Chile de 1938 donde Braulio Arenas junto a otros poetas  fundan el movimiento surrealista “Mandrágora” y como persiste en la ciudad de Talca la herencia poesía que surgió dejó el siglo pasado.

 

MIÉRCOLES14 de NOVIEMBRE, 19:00 hrs

ENTRADA LIBERADA

AUDITORIO JORGE MÜLLER, Instituto de la Comunicación e Imagen

A pasos de Macul con Grecia / Ñuñoa



2do Festival de Cine Regional Chileno empieza el 7 de Noviembre

3 11 2012

A  partir del 7 de Noviembre se inicia el 2do Festival de Cine Regional Chileno, marcando presencia importante en este encuentro la localidad de Talca, asimismo Valparaíso y Punta Arenas  traen piezas audiovisuales de sus respectivas zonas. La invitación es asistir a este evento que se llevará a cabo todos los miércoles del mes de Noviembre en el Auditorio Jorge Müller del Instituto de la Comunicación e Imagen, Campus Juan Gómez Millas a las 19:00 horas

La película que se proyectará en primera instancia es “Tierra de Sonidos, Pascuala Ilabaca” (2011, 52 min)”, realizado por Alejandra Fritis. Un documental sobre la talentosa música y compositora chilena, Pascuala Ilabaca y como su obra está marcada por las localidades donde se mueve, incorporando mucho de la cultura indígena, pero a su vez mezclado con la experiencia que la artista ha encontrado en sus viajes, como la influencia india y gitana. Este pieza abre el 2do Festival de Cine Regional Chileno el 7 de noviembre

El día 14 de Noviembre es el turno de Talca. Eduardo Bravo es periodista de la UNAB, acádemico en la escuela Relaciones Públicas de la UST y jefe de informaciones del diario “El Centro”, jefe de prensa de la Universidad de Talca y director de las obras audiovisuales que se proyectarán ese día.

La jornada será de exhibición doble: “Rokha, el forjador de mitos” (2003, 27 min) que corresponde a un documental que reúne opiniones y testimonios de  poetas y conocidos de Pablo de Rokha, haciendo un recorrido por distintas geografías y celebraciones que significan al amigo piedra. Y “La Mandrágora, el surrealismo chileno nace en Talca” (2009) un documental sobre el Grupo La Mandrágora, creado en 1938 por poeta surrealistas de la época: Braulio Arenas, Teófilo Cid, Enrique Gómez Correa, entre otros.

El 21 de Noviembre se exhibe un corto documental llamado “Un 18 en Chuquicamata”(1947, 7 min) de Pablo Petrowitsch, además de la muestra contemporánea “La última Raíz”(2012, 45 min) un documental acerca del incendio en las Torres del Paine. Digido por jóvenes del Aula Factoria Patagonia y co-producido por Audiovisuales sin Fronteras.

Cercano a la etapa final del 2do Festival de Cine Regional Chileno se proyectará el día 28 de noviembre el primer largometraje ficcionado de Theo Court: Ocaso (2010, 90 min, Talca) Una obra que muestra a Rafael, un mayordomo que con el paso del tiempo sigue desempeñando las mismas tareas de siempre, aunque con mayor lentitud. Su reemplazo y su porvenir más anciano parecen un hecho. El ocaso aparece mucho antes del final del filme, por eso el personaje tendrá que tomar decisiones que marquen el final de un ciclo.

No olvides asistir al Cine Club de la Universidad de Chile.

CINE DE CALIDAD, GRATUITO Y ABIERTO A LA COMUNIDAD




2da Retrospectiva del Videoclip Chileno reinicia las actividades del Cine Club U. de Chile

7 09 2012

Luego de las vacaciones de fiestas patrias el Cine Club de la Universidad de Chile vuelve con todo para presentar el día miércoles 26 de Septiembre la 2da Retrospectiva del Videoclip Chileno con interesantes invitados. Como es costumbre la invitación es a las 19:00 horas en el Auditorio Jorge Müller del Instituto de la Comunicación e Imagen.

La muestra consiste en una selección de diez videoclips contemporáneos, básandose en el hecho que durante las últimas tres decadas el videoclip ha sido la manera más importantes de difundir las creaciones musicales. El género con el pasar del tiempo se ha tenido que reinventar, y es por este motivo que el Cine Club Universidad de Chile decide organizar por segundo año consecutivo la Retrospectiva del Videoclip Chileno.

La temática común entre los videoclips que se exhiben es su innovación en recursos y la incorporación de prácticas cinemátograficas. Entre la selección se encuentran exponentes del pop que han reactivado la industria musical chilena y otros artistas que abordan la temática de las movilizaciones sociales, entregando un contenido más político y crítico a la realidad actual del país.

La Segunda Retrospectiva del Videoclip Chileno es una instancia que busca reflexionar sobre el momento que vive este género en nuestro país, donde se advierten por un lado videos de factura estética y experimental dirigidos a promocionar bandas de pop, y por otro lado videos al servicio de las luchas sociales, a propósito del convulsionado año 2011.

 En esta versión del encuentro, se exhibirán varios videoclips de músicos nacionales que reflejan la multiplicidad de estilos, tanto musicales como audiovisuales, que se pueden explorar desde el formato videoclip. Además, la muestra contará con invitados como los cineastas Luis Horta y Bernardo Quesney, y el músico Milton Mahan, integrante de Dënver, con quienes se abrirá un dialogo en torno al tema de la retrospectiva.
¡Los esperamos el miércoles 26 de Septiembre a las 19:00 horas! Auditorio Jorge Müller en el ICEI, campus Juan Gómez Millas a pasos de Grecia con Macul!
¡Ven al Cine Club Universidad de Chile! ¡Vanguardia y patrimonio, cine de calidad que no podras ver en las salas comerciales del país! Gratis y abierto a la comunindad


Cine Club de la Universidad de Chile conmemora Día del Cineclubismo Chileno

28 08 2012

Este miércoles 29 de agosto a las 19 horas, en el cierre del Ciclo de Cine Árabe yde Medio Oriente, el primer CineClub fundado en Chile en 1954, recordará a uno de los precursores de este movimiento: el doctor Aldo Francia, un día antes de la conmemoración de su natalicio, el que la Red de Cineclubes de Chile ha instaurado en su honor como el Día del Cineclubismo Chileno.

En la ocasión, se proyectará de manera exclusiva la cinta Líbano (2009, 90 min) de Shmulik Maoz, ganadora del León de Oro del Festival de Venecia y nunca antes exhibida en nuestro país. El film narra la incursión de un tanque israelí en territorio libanés, en el marco de la guerra de 1982 entre ambos países.

Para situar al público en el contexto histórico y político de los sucesos representadosen la película Líbano, estarán presentes académicos del Centro de Estudios Árabes de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile. Al finalizar la función, se ofrecerá vino de honor a los presentes.

El concurrido Ciclo de Cine Árabe y de Medio Oriente ha develado la importancia de la circulación de material audiovisual relativo a esa zona geográfica, marcada por los sesgos ideológicos occidentales hacia el Islam y los conflictos políticos de la región. Asimismo, ha visibilizado problemáticas prácticamente desconocidas en nuestro país, como las duras condiciones del pueblo saharaui en el Sahara occidental, permanentemente asediado por los marroquíes y cuya constitución como República independiente aún no ha sido reconocida por la mayoría de los países del mundo.

La participación activa del público es el fundamento del movimiento cineclubista,quienes el año pasado se han articulado en la Red de Cineclubes de Chile, con elobjetivo de sumar fuerzas para constituirse como una cadena de distribución audiovisual alternativa a las grandes empresas comerciales, cuya finalidad es precisamente combatir la alienación de los espectadores como consumidores y reivindicar el rol de los públicos en todas las actividades culturales.

En Chile, el movimiento cineclubista surge en los años 50 y 60, de la mano de jóvenes cineastas, que luego darían forma al Nuevo Cine Chileno, como Pedro Chaskel, Sergio Bravo y Aldo Francia. Este último, médico pediatra de profesión, fundó el CineClub de Viña del Mar en 1962 y dirigió los destacados largometrajes Valparaíso mi amor (1969) y Ya no basta con rezar (1972). Como una forma de reconocer su importante labor social y cinematográfica, desde 2011 la Red de Cineclubes ha conmemorado su natalicio declarando el 30 de agosto el Día del Cineclubismo Chileno.






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