La madre del cordero – La dependencia del vínculo

1 12 2015

La película muestra un mundo de luces tenues y sombras intensas, guiando la mirada del espectador por esta constante tensión entre una madre y su hija. Codirigida por Rosario Espinosa y Enrique Farías, “La madre del cordero” corresponde a un filme de egreso de la Escuela de Cine de la Universidad del Desarrollo, en donde nuevamente destaca la calidad del resultado de los estudiantes. (“La chupilca el diablo” 2011, “Volantín Cortao”  2012 y ahora “La madre del cordero” 2013).

En el panorama del actual cine chileno, las películas han tendido a una mirada mucho más intimista dentro de sus temáticas, indagando en la representación de lo cotidiano a través de las relaciones humanas. La madre del cordero pertenece a este cine moderno, en donde la narrativa se centra en la relación de dependencia entre Cristina (María Olga Matte), quien bordea los 50 años, soltera y sin mayores motivaciones, y su madre (Shenda Román), quien ya está en muy avanzada edad y pareciera ser que depende totalmente de su hija.  Esta dependencia se traduce en una rutina agobiante, que no permite a Cristina desarrollar su propia vida, situación que ha llegado a ser un problema para muchas familias dentro de nuestra sociedad, obedeciendo a una visión occidentalizada del anciano visto como un estorbo o como la figura de inmutable respeto.

Por otro lado, la película está marcada por ritmos pausados en el montaje, que entran en la lógica de los interiores de una casa en donde pareciera haberse congelado el tiempo, junto con una relación de madre e hija que nunca termina, como si Cristina hubiera retrasado su adolescencia muchos años,  donde jamás se le pasó por la cabeza enfrentar a su madre. Pero la monotonía de esta situación tiene un giro cuando llega Sandra, ex compañera de colegio de Cristina, quien había dejado el pueblo hace décadas y que ahora regresa llena de experiencia y vitalidad. Esta contradicción de personalidades hará que se quiebre la pesadez del tiempo y desata en Cristina una profunda necesidad de escapar del nido.

A través de un tratamiento de fotografía muy bello, primeros planos que destacan en su profundidad, y en una sutil y  poderosa actuación “La madre del cordero” logra retratar una situación que en nuestra cultura está muy presente y es un constante temor, ¿qué hago si mi padre/madre depende de mi? ¿Cómo compatibilizo esto con mi propia vida? Son algunas de las preguntas y reflexiones que deja el film.

 

Isidora Torrealba

Equipo Cine Club 2015

Comparte:
Facebook Twitter Tumblr Email

Acciones

Informacion

Deje un comentario

usted puede usar estos tags : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>




Social links powered by Ecreative Internet Marketing