Rosa o Azul

15 10 2014

Transexual: 1. adj. Dicho de una persona: Que se siente del otro sexo, y adopta sus atuendos y comportamientos. U. t. c. s.

Parece simple entender a primera vista lo que significa la idea de transexualidad, pero qué tan simple es efectivamente entenderla viéndonos enfrentados a ella como protagonistas o partícipes indirectos. A eso nos enfrenta la película “Mi vida en rosa”, contándonos la historia de Ludovico que se siente e identifica como una niña, para él es algo simple: ocurrió un error cuando fue concebido, pero cuando crezca eso se arreglará y podrá ser una mujer. Pero nadie en su familia ni en su vecindario parece entenderlo así.

Desde nuestra infancia somos condicionados a ciertos gustos: si somos niñas nos visten de rosa y nos regalan muñecas, si somos niños nos visten de azul y nos regalan autitos. Sin embargo cuando algo no sale de acuerdo al plan todos se horrorizan, incluso las familias más “liberales” parecen ver como un capricho infantil, apenas un juego, el que un niño quiera usar vestido. Pareciera que toda nuestra vida está condicionada según el sexo con el que nos toca nacer, no hay derecho a elección después de que los cromosomas se juntan en XX o XY. Si a partir de eso no nos “identificamos” con lo que nos deberíamos identificar, estamos jodidos: bienvenidos al margen. Porque una cuestión es que te gusten las personas de tu mismo sexo (lo que también nos deja afuera), pero otra muy distinta es que te sientas parte de ese otro sexo con el que no naciste, que sientas que hubo un error cuando los cromosomas se juntaron, cómo se puede revertir eso, ahí la cuestión ya no parece tan simple como la definición de la RAE nos explica.

La identificación con el cuerpo propio se da en la niñez, nos miramos al espejo, nos damos cuenta que ese reflejo que vemos somos nosotros mismos, nos comparamos con los demás que se nos parecen, desde ahí viene un proceso que tiene mucho que ver con la repetición de ciertos comportamientos. Comenzamos a repetir lo que hacen las personas que se parecen a nosotros, los que tienen nuestro mismo sexo, porque ellos “son como nosotros, entonces así debemos aspirar a comportarnos” nos dice la sociedad. Pero qué pasa si no hay una identificación efectiva con esas personas y sus conductas, qué pasa si nos identificamos con el “otro” grupo, con el que no nos debemos identificar. En ese momento aparecen las dudas, las prohibiciones, las risas burlonas, los obstáculos, eso nos muestra Alan Berliner a través de las experiencias de Ludovico, quien se enfrenta a una sociedad que no lo acepta ni quiere aceptarlo.

La película nos hace finalmente pensar acerca de cuestiones que damos muchas veces por dadas: los hombres son hombres y las mujeres, mujeres. Pero la realidad no es tan estrecha. Deberíamos aprender que el mundo tiene muchas más puertas que aquellas dos por las que nos pretenden hacer entrar desde que tenemos conciencia de nuestra subjetividad. Aquel binarismo que refleja la RAE debería ser cuestionado por nosotros mismos. Deberíamos aprender de una vez por todas que antes de distinguirnos biológicamente según nuestros sexos, primero somos personas con complejidades muy diversas. Pedirnos que nos encasillemos entre dos alternativas es como pedirles a todos los colores que elijan si ser rosas o azules, algo imposible porque los colores existen simplemente ¿por qué no nosotros también?.

 Por Monserrat Ovalle

Equipo Cine Club 2014

 

Comparte:
Facebook Twitter Tumblr Email

Acciones

Informacion

Deje un comentario

usted puede usar estos tags : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>




Social links powered by Ecreative Internet Marketing